Fotografía propiedad de Diario El País. España. El Nobel para un lector. Cuando Vargas Llosa recibió la noticia de que había ganado el premio Nobel, se encontraba leyendo. Entre sus manos sostenía una obra más que importante de la literatura latinoamericana: El reino de este mundo, de Alejo Carpentier. Quizás aun las sombras de un amanecer ruidoso se deslizaban espectrales sobre los rascacielos de aquella ciudad vertical que abraza el rio Hudson, cuando a aquel hombre que leía en la penumbra la historia fantástica de un pueblo que milagrosamente existe, le es anunciado que ha recibido el más prestigioso de los galardones literarios. El hecho en sí es curioso y a la vez, significativo. Cuando Alejo Carpentier escribe aquel libro en 1949, Vargas Llosa tiene 15 años, es decir, era aquel joven que probablemente ya había posado sus ojos en los laberintos del mundo, y escuchado el sonido interno y extraño que se produce, cuando la literatura se encuentra con el alma de un lector, no solo áv...
"Escribir, es poner en orden lo disperso" Carlos Fuentes