Ir al contenido principal

Nussbaum: Premio Príncipe de Asturias


Nussbaum: Premio Príncipe de Asturias.



Martha Nussbaum (New York, 1947) será galardonada  este 26 de octubre con el premio Príncipe de Asturias, por su destacadísimo aporte al pensamiento filosófico en particular y a las ciencias sociales en general. Este premio, a diferencia del Nobel, abre un espacio para reconocer el trabajo de todas aquellas personas dedicadas asiduamente a las ciencias sociales en el mundo; ya el año recién pasado, en este sentido, fue también galardonado el insigne  psicólogo y pedagogo estadounidense, Howard Gadner, creador entre otros aportes, de la teoría de las múltiples inteligencias. 

Nussbaum, quien es la filósofa estadounidense más importante de la actualidad, y quien trabaja actualmente en la Universidad de Chicago, ha trabajado de forma extensa y profunda, principalmente,  sobre el  tema de Los Derechos Humanos, bajo la  novedosa concepción de las capacidades humanas, en colaboración creativa con el Premio Nobel de economia Amartya Sen.

Junto a ello, Nussbaum ha centrado su preocupación en sus últimos trabajos, sobre la necesidad del fomento de las Humanidades en la educación (Non for Profit. Why Democracy needs the Humanities, 2010)

A su vez, Nussbaum es una fuerte pensadora dentro del pensamiento ético, su libro La fragilidad del bien,  -muy brevemente reseñado en su momento en este medio-, ofrece, desde la interpretación de la tragedia clásica griega, la hondura filosófica de la norteamericana y  su preocupación por los porqués de la felicidad y la tristeza humanas.

El estilo, la capacidad creadora y reflexiva, la permanente actividad intelectual y el amor por el quehacer filosófico, hacen de esta pensadora, un referente fundamental del pensamiento social moderno.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Naika. Before he falls

There's a little boy in a little house, he loves attention..  And in his loving home when the lights go out. He wants to play.. He says; look at me mommy look at me.. I am flying can you see? But the little boy sees his mother cries, it's all familiar..  And with this noise outside he knows what it hide and hold too close.. She said; look at me baby look at me, in your heart I'll always be.  Stop the war, stop the war before he falls Stop the war, he is a dreamer he is pure..  And when the darkness clear, his home disapears.. The world is turning..  And through the cloudy skies a man opens his eyes and yells and pray. He screams; look at me boy look at me.. Can you hear me, can you breath?  But tear on eyes by the scene, now one tear fall on his chest.  Stop the war, stop the war before he falls. Stop the war, he is a dreamer he is pure.. Stop the war before he falls Stop the war he is a dreamer he is pure, he doesn't know what...

De un mundo raro.

De un mundo raro. El alma de una nación tiene su residencia concreta en personas humanas de diferentes sectores y grupos. El alma de una nación, el sentir nacional, el espíritu de una tierra o pueblo, en suma, la reserva espiritual de sus ciudadanos, esa que escapa a las grandes encuestas y estudios psicosociales-, es lo que a la larga define una nacionalidad, una forma particular de existir de un grupo humano. Un carácter nacional. Esa alma colectiva, ese sentir, se manifiesta en la cotidianidad, en el día a día de la conversación, de las acciones de ese conglomerado de persona; en el saludo de cada mañana, en el apartarse al sentir muy próxima la presencia de otro; se manifiesta en el volumen de la voz, en los gestos de cada rostro.  Es esa manera ante la cual un inmenso grupo humano, nos comportamos ante una fatalidad ajena, ante el júbilo de otros o ante los que a nosotros mismos nos pasa. Si bien muchísimos pueden diferir de ese sentimiento; si bien...

Cuando fui mortal. El gran invento de Javier Marías

                                                                 Foto Diario El País. España. No recuerdo quién dijo en una ocasión que uno vive para afrontar los últimos tres minutos de su vida. Es decir, vivimos para lo que hemos de atravesar, en esos minutos postreros, últimos, en los que hemos de estar en esta tierra. En ese instante, no sé si raudo o lento, no sé si dulce o cruel, toda nuestra vida ha de pasar ante nosotros como una visión viva que demandará que nuestro corazón y nuestra alma, nuestro moribundo ser, llegado a ese punto, corrobore, responda, conteste, complete, interpele o interrogue a su vez lo ya vivido.  Será el momento de las despedidas, de recordar agravios o de decir disculpas; de guardar con uno los eternos engaños, o lo que es lo mismo, llevarse anudados todos los desengaños,...