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Mostrando entradas de agosto, 2016

Ricardo Lindo

Ricardo Lindo.


Coyoacán la bella

Coyoacán la bella.
¿Cómo no hablar de una experiencia que te ha dejado una marca de por vida? ¿Cómo no hablar de algo que te ha tocado con tal primor las cuerdas de la emoción,  afinándolas a tal punto,  que te prepara para un  mejor placer de nuevos momentos  de arrobo, de descubrimiento, de sorpresa, de embeleso?
Es que a veces  hay una complicidad deliciosa entre lo que encuentras y lo que necesitas; entre lo que buscas y lo  que te sale al paso, o entre lo que sueñas y lo que, de repente, tienes.
Llegar al Jardín Centenario de Coyoacán fue para mí como beber agua fresca, después de un largo peregrinar bajo un ardiente mediodía  de días que no acaban.  Este sitio es un reposo, un descanso, un oasis; un paraje donde el tiempo corre con lenta dulzura, en apacible fluir, casi, deteniéndose, lleno de  una  límpida intemporalidad que retrata siglos.
Fue tanta mi emoción, que pedí detener el paso para buscar una de sus verdes bancas y sentarme, con las manos en la cara, a sollozar; como qui…

La casa de León Trotsky

La casa de León Trotsky

Pasé de largo la casa de Diego Rivera y Frida Kahlo, con un sentimiento ambiguo  de acometer un acto iconoclasta y la  convicción de saberme disculpado. Allí estaba esa casa pintada de un vivo azul celeste, a cuya puerta  y paredes se arrimaba una larga fila de medio centenar de personas, y que parecía decirme: “Y tú pa dónde vas, no ves que estoy aquí”. Mientras yo creía responderle:”Te veo horita, voy a ver a tu antiguo huésped”… sabiendo que quizás no volvería.
Caminé entonces las cinco cuadras que separan  aquella casa azul del lugar que era mi  destino, cruzando la calle Londres, luego la Berlín, para encontrarme, como un preludio inesperado,  con un sitio que también buscaba, -motivado por el titulo de una de las obras de Sergio Pitol: El mago de Viena-. Es que allí, en esa misma calle Viena a la que había llegado, allí donde ella se junta con la calle Morelos,  encontré esa otra casa de muros ya envejecidos de un color  verde pálido, y que  delata, por su…